Condena
Pelayo, Concha
Al cruzar el umbral de un recinto penitenciario, y al paso que se abren y cierran puertas, verjas y cerrojos, con sus secos sonidos, aparece en la mente del visitante la inscripción de la entrada al Infierno, en la Divina Comedia de Dante: Perded toda esperanza, vosotros los que entráis aquí: Ángel Lafuente ZorrillaPor mí se va a la ciudad del llanto; por mí se va al eterno dol...
Sinopsis
Al cruzar el umbral de un recinto penitenciario, y al paso que se abren y cierran puertas, verjas y cerrojos, con sus secos sonidos, aparece en la mente del visitante la inscripción de la entrada al Infierno, en la Divina Comedia de Dante: Perded toda esperanza, vosotros los que entráis aquí: Ángel Lafuente ZorrillaPor mí se va a la ciudad del llanto; por mí se va al eterno dolor; por mí se va hacia la raza condenada; la justicia animó a mi sublime arquitecto; me hizo la divina potestad, la
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